¿MEDITAR PARA SER FELIZ?*

Aunque deseamos ser felices en todo momento, no sabemos cómo lograrlo y a menudo acabamos con nuestra felicidad enfadándonos y generando otras perturbaciones mentales. Creemos que con solo mejorar nuestras condiciones externas podemos ser verdaderamente felices. Motivados por esta creencia, numerosos países han conseguido notables progresos materiales. Sin embargo, como podemos comprobar, esto no nos hace realmente felices ni reduce nuestros problemas, sino que por el contrario nos causa más dificultades y sufrimiento, y nos hace correr grandes riesgos. Debido a que hemos contaminado el medio ambiente, el agua y el aire, nuestra salud se está deteriorando y las enfermedades se extienden por todo el mundo. Nuestras vidas son más complicadas, somos más infelices y tenemos más preocupaciones. Esto demuestra que no es posible ser felices mejorando solo las condiciones externas. Por supuesto que necesitamos cubrir nuestras necesidades básicas, pero las condiciones externas solo pueden hacernos felices si tenemos una mente apacible. De lo contrario, nunca seremos felices aunque las condiciones externas sean perfectas. 

Sin paz interior no hay verdadera felicidad. Cuanto más controlemos nuestra mente, más aumentará nuestra paz interior y más felices seremos. Por lo tanto, el verdadero método para ser feliz es controlar nuestra mente. 

¿Qué es la meditación? 
La meditación es la mente que se concentra en un objeto virtuoso, y es la causa principal de la paz mental. La práctica de la meditación es un método para familiarizar nuestra mente con la virtud. Cuanto más nos familiaricemos con la práctica de la virtud, de mayor paz y tranquilidad disfrutaremos. 



Si cultivamos una mente tranquila y apacible, gozaremos de felicidad continua aunque tengamos que enfrentarnos con las circunstancias más adversas. En cambio, si carecemos de paz mental, por muy agradables que sean las condiciones externas que nos rodean, no seremos felices. Por ello, es de suma importancia que nos adiestremos en la meditación. 

Si practicamos con paciencia, nuestras distracciones irán disminuyendo y experimentaremos una sensación de serenidad y relajación. Nuestra mente se volverá lúcida y espaciosa, y nos sentiremos restablecidos. Cuando el mar está encrespado, el sedimento del fondo se agita y el agua se enturbia; pero cuando el viento cesa, el lodo se deposita en el fondo de manera gradual y el agua se vuelve transparente. Del mismo modo, cuando por medio de la concentración logramos calmar el flujo incesante de las distracciones, nuestra mente se vuelve especialmente lúcida y clara. 

La mayoría de las tensiones que sufrimos tienen su origen en la mente, y muchos de nuestros problemas, incluida la mala salud, son provocados o agravamos por el estrés. Con solo practicar la meditación durante diez o quince minutos al día, podremos reducir nuestro estrés. Entonces, experimentaremos una gran sensación y tranquilidad y bienestar, y la mayoría de nuestros problemas cotidianos se desvanecerán. Sabremos manejar mejor las situaciones difíciles, nos sentiremos más cerca de los demás, seremos más atentos con ellos y nuestras relaciones mejorarán. 

*Artículo extraído de Nuevo manual de meditación, de Gueshe Kelsang Gyatso. En este link a la Editorial Tharpa puedes encontrar este libro, CDs con meditaciones guiadas, y mucho más. 

El venerable Gueshe Kelsang Gyatso, fundador de la Nueva Tradición Kadampa - Unión internacional de Budismo Kadampa, ha dedicado su vida a ayudar a que las personas de este mundo puedan encontrar verdadera felicidad cultivando paz interior por medio de la meditación y otras prácticas. En este link puedes encontrar tu centro de meditación más cercano. En Barcelona, nos encontrarás en www.meditarabcn.org.

Incluso la prensa, las comunidades científicas -médicos, psicólogos, psiquiatras...- están empezando a descubrir esta sabiduría milenaria. Puedes leer, por ejemplo, este artículo publicado recientemente en La Vanguardia







Comentarios

Entradas populares