DATE UNA OPORTUNIDAD Y VÍVELO



De Asturias a Montserrat con amor

Uno acaba haciendo muchos viajes físicos, de un lugar a otro, o dentro de uno mismo, dentro de su mente. El tener la oportunidad de hacer los dos viajes a la vez lo considero en mi vida una bendición. Fue la semana que esta asturiana que os escribe pasó en el Centro de Meditación Kadampa Mahakaruna como voluntaria.

Podría hablar de las impresionantes montañas, de la naturaleza y del paraje tan increíble, en el que se encuentra la masía del centro. De los momentos fantásticos que pasé leyendo un libro budista bajo los árboles. De la sensación de comunidad, de respeto y de armonía que se vive entre todos los que allí estaban, no solo residentes. De las clases, donde aprender a meditar y a poner en práctica las enseñanzas.

Podría contar mi experiencia interior que no es otra  que la que les pasa a muchos: que andamos un poco perdidos entre preocupaciones, deberes y ruido. Este último, de pensamientos propios y de opiniones ajenas que nos embotan y nos confunden.


Pasar unos días allí fue la oportunidad de parar, pensar con la claridad y echar un mirada atenta a mi interior. Tener tiempo para mí, compartir experiencias con los demás e ir más allá  porque me llevé un trocito de Montserrat conmigo a Asturias, un trocito de amor gracias a que  las personas que viven allí consiguen inspirarte y desear para tu vida esa paz interior. Eso hace que el viaje a Montserrat no se haya acabado ni siquiera tras marcharte de allí.

En fin, podría llenar hojas y hojas sobre lo que significó para mí esa experiencia, aunque al mismo tiempo confieso que resulta difícil explicarlo porque creo que es algo personal y único. Pues cada momento era una enseñanza, desde las comidas, a una conversación aparentemente casual, hasta las clases de meditación propiamente dichas.




Por lo que solo puedo decirte: “Date una oportunidad y vívelo”.

Comentarios

Entradas populares