¡Fuera pensamientos negativos!

Como el ruido acaba con el silencio, muchos de nuestros pensamientos destruyen nuestra felicidad. La meditación nos protege de estos hábitos mentales autodestructivos, que son simplemente esto, hábitos, y que por lo tanto, podemos cambiar.
En primera instancia, necesitamos saber qué es meditar, cuál es su utilidad y finalidad: durante la meditación la mente se centra en un objeto virtuoso, disipando las distracciones y perturbaciones mentales, con la función de generar paz interior.

Una vez comprendido esto, siguiendo instrucciones, ejemplos claros y referencias de fácil comprensión, descubrimos los pasos a seguir previos a la meditación con los que preparamos y apaciguamos la mente, como quien en tres pasos (limpiar, abonar y regar) cuida su cultivo para que este crezca. De este modo florecerán en nuestro interior las virtudes que contemplamos mediante la meditación. Y tanto para meditar como para cualquier otra acción, cuanto mejor hagamos las preparaciones más posibilidades tenemos de lograr buenos resultados.

Tras las prácticas preliminares, practicamos la meditación en sí, que consiste básicamente en controlar la mente. Primero, paso a paso, adquiriendo experiencia y sabiduría como quien aplica los primeros trazos para aprender a escribir: cuanto más practiques mejor y con mayor soltura y destreza lo harás.
Seguidamente analizamos los resultados de la meditación:
¿Qué hemos obtenido al controlar la mente? Tranquilidad, sosiego, alegría, bienestar, todos los derivados de lo que conocemos por Paz Interior.
¿Por qué no nos sentíamos así antes? Porque la mente estaba saturada de pensamientos que destruían esa paz, como el ruido acaba con el silencio. Guiados por la ignorancia confundimos estas perturbaciones mentales con la fuente de lo que anhelamos: ser felices. Pero dichos objetos ordinarios que nos llevan desde el apego hasta la aversión pasando por la indiferencia, y no tienen el poder de hacernos verdaderamente felices. Sus funciones son otras, son como herramientas mal empleadas y que por lo tanto, no logran su finalidad.
Por nuestra propia experiencia podremos comprender y comprobar lo que explica Gueshe Kelsang Gyatso en sus libros: “Cuando las cosas no marchan bien en nuestra vida y nos encontramos en dificultades, solemos pensar que el problema es la situación en sí misma, pero en realidad todos los problemas que experimentamos provienen de la mente. Si respondiésemos ante las dificultades con una mente pacífica y constructiva, no nos causarían problemas, sino que las consideraríamos como oportunidades y retos para progresar en nuestro desarrollo personal. Los problemas solo aparecen cuando no reaccionamos de manera constructiva ante las dificultades. Por consiguiente, si queremos solucionar nuestros problemas, debemos aprender a transformar nuestra mente.”
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Retiro urbano en BCN: Claves para meditar con éxito. 14 de junio, de 11 a 18:30h (C/ Girona, 102) Precio: 12€. Gratis para tarjetas kadampa.



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