3 maneras sabias de afrontar el dolor

Puesto que es inevitable encontrarnos con circunstancias adversas es muy importante aprender a transformarlas para mantener una mente feliz todo el tiempo.

No entres en pánico
Cada vez que recibas una de esas llamadas que contienen malas noticias, por ejemplo, una terrible pérdida o una buena relación que se ha roto, o bien te siento mal por alguna política cruel e inusual, no entres en pánico porque al fin y al cabo el sentirme triste por un rato no va a destruirte. Ocurre como con las nubes temporales en el cielo. Las cosas parecen muy sólidas cuando no nos sentimos felices, pero la verdad es que no lo son.
A través de la práctica de identificarte con una mente pura y apacible, llegarás a ser capaz de sentir la felicidad de una mente clara como un cielo despejado incluso cuando esta se encuentra cubierta por una gruesa capa de nubes oscuras.

Vivimos de sueño en sueño
A veces extendemos nuestro estado de ánimo presente al pasado, pasando por alto lo que creíamos que teníamos, y al futuro, temiendo un futuro frío y deprimente. Pero ninguno de esos escenarios está libre de engaños: el pasado ya se ha ido, y el futuro aún no existe. Además, te garantizo que será muy diferente a como lo estás imaginando mientras estás triste.
Cuando nos sentimos bendecidos de nuevo, o simplemente de vuelta a un estado de ánimo mejor y más razonable, apreciamos las lecciones pasadas y damos la bienvenida a las oportunidades del futuro. El pasado inmediato puede parecer un hermoso sueño, y solo uno de muchos que ya han pasado. El futuro de ensueño puede madura

r con el potencial de una felicidad duradera, con libertad y con la capacidad de ayudar a los demás.
En otras palabras, hacer el esfuerzo de cambiar el momento presente. Y eso sí es factible.
El resto se cuidará por sí mismo. Es así realmente. Pruébalo y podrás verlo.

Tomar y dar
Una manera en la que puedes transformar el momento presente es reconociendo el sentimiento actual de tristeza y, en lugar de rechazarlo, usarlo para empatizar y tomar el sufrimiento similar de otros personas, liberándolos así de él. Esta práctica de tomar el sufrimiento de los demás hace que tu sufrimiento se convierta en algo significativo, mucho mejor que un dolor inútil. Al tomar, pacificarás tu mente y te sentirás motivado, lo cual te sacará de ese desaliento.
¡Y contra más profunda es la tristeza, más efectiva es esta práctica en todos los sentidos! Así que no debemos temer nuestra tristeza.
Además, como nuestro sufrimiento siempre surge de un engaño u otro, como el apego, también podemos tomar las perturbaciones mentales similares de los demás, como se explica en Gran Tesoro de Méritos:
Si nos resulta difícil evitar un engaño en particular transformándolo en su opuesto, podemos tratar de superarlo con la práctica de tomar y dar. Por ejemplo, si tenemos dificultades para evitar el apego hacia un objeto o persona en particular, debemos pensar cómo hay innumerables seres afligidos por el apego, a menudo incluso por un apego mucho más fuerte que el nuestro, y con compasión decidimos tomar todo su engaño sobre nosotros mismos. Imaginamos que absorbemos todo su apego en forma de humo negro. Cuando entra en nosotros, destruye por completo nuestro propio apego, y entonces meditamos en la vacuidad durante un rato. Podemos usar la misma técnica para vencer el odio y la ignorancia. De esta manera, usamos nuestros engaños para cultivar mentes puras, del mismo modo que un agricultor usa estiércol para cultivar.




Comentarios

Entradas populares