Todos tenemos el billete para llevar una vida significativa
¿Por qué crees que es importante controlar nuestra mente? Porque tanto la felicidad como el sufrimiento son estados mentales. Esta afirmación parece muy sencilla y puede que pienses que ya lo sabes, pero a mí me costó mucho entenderla realmente. Alguna vez llegué a pensar que no podía deshacerme de ese sufrimiento mental, simplemente había nacido mal y nunca iba a poder ser feliz. Y este pensamiento es uno de tantos de nuestros engaños mentales y las cosas que pensamos, definen cómo nos sentimos. En función de cómo está nuestra mente vivimos la realidad de una manera u otra. Se puede ser feliz -sinceramente feliz- y lo más importante, se puede aprender a serlo adiestrando nuestra mente. La gran noticia es que Buda creó un método para adiestrar la mente, y nuestro maestro, el venerable Gueshe Kelsang Gyatso lo ha adaptado para occidente. Se trata de una metodología clara y simple, que facilita nuestra
práctica diaria sin la obligación de cambiar las cosas externas como la pareja, el trabajo, etc. Es muy importante poder disfrutar de las cosas con una mente apacible porque sino, nuestra felicidad pende de un hilo, se cae una y otra vez y sufrimos una y otra vez.

"Todos tenemos el billete para llevar una vida significativa", es decir, que todos tenemos el potencial de aprender a controlar nuestra mente y ser felices de verdad. ¿Crees que solo puedes ser feliz estando de vacaciones? Piénsalo bien y comprobarás que esa felicidad no es real, es sólo una reducción del sufrimiento de estados mentales previos. Es por ello, que debemos adiestrar nuestra mente para conseguir felicidad, porque el sufrimiento ya sale solo. Cuando meditamos en la respiración y ponemos virtud en nuestra mente, la mente se calma y sentimos paz. Mantener esa paz es lo que nos conducirá a la felicidad verdadera. La mente que estima a los demás, por ejemplo, es una mente virtuosa. Familiarizarnos con esa mente para que salga sola mediante el mindfulness/retentiva mental es esencial. Fortalecer nuestra retentiva, es decir, hacer gimnasio con nuestra mente, nos ayuda a integrar la práctica en nuestro funcionamiento diario.
Podemos contemplar esta analogía:
La mente es como un terreno. Si el terreno se deja sin atender, surgen las malas hierbas y no crece nada.
En cambio, si preparamos el terreno, plantamos las semillas correctamente, las vigilamos, las regamos y cuidamos, la tierra dará numerosos frutos. Las malas hierbas que aparecen en el terreno son nuestras perturbaciones mentales, mentes negativas que queremos vencer y nuestro abono son las buenas acciones físicas, mentales y verbales. La meditación nos ayuda a eliminar las malas hierbas purificando el terreno, a plantar las semillas de mentes virtuosas, a mimarlas como si fueran tesoros, a regarlas con las bendiciones y las inspiraciones de los Budas y sin forzarlas, las semillas florecerán en forma de realizaciones. “Crecemos en el jardín de nuestra mente”.Si quieres empezar a plantar las semillas de tu felicidad futura y aprender a comprender y adiestrar tu mente, puedes asistir a las clases de meditación que se dan en el Centro de Meditación Kadampa de Barcelona, en el que estarás en contacto con personas que también quieren tener una vida significativa. Además, integrar la práctica de la meditación durante al menos 15 minutos por la mañana hará que cambie totalmente tu enfoque del día.



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