Instrucciones para empezar a meditar en 5 pasos
Por cierto, si has llegado a la conclusión que la meditación no es para ti porque estás demasiado distraído y preocupado para poder concentrarte, por favor, debes saber que prácticamente todo el mundo comienza demasiado distraído y preocupado para concentrarse. Y éste es exactamente el POR QUÉ necesitamos aprender a meditar e incluir la meditación en nuestra vida. En este artículo te explicamos cómo meditar en 5 pasos. Hace un tiempo, el New York Times publicó un artículo sobre los beneficios de la meditación en el que se describía con detalle cómo los científicos están descubriendo que la meditación desarrolla ciertas zonas importantes del cerebro... Esta información atrajo un gran interés, cientos de comentarios y despertó la curiosidad de mucha gente que busca métodos para sentirse mejor dentro de un mundo tecnológicamente muy desarrollado pero profundamente afectado por el estrés y la insatisfacción. En los comentarios destacaba el hecho de que muchos no saben cómo empezar a meditar. Si hablas con personas que tengan experiencia y les preguntas cómo empezaron, qué les hizo desarrollar un interés suficientemente fuerte para dedicarle tiempo y energía a meditar, cada una de estas personas tendrá una anécdota diferente e interesante. Son relatos aparentemente sencillos pero que siempre van más allá de los acontecimientos superficiales de sus vidas.
Para aprender a meditar, por supuesto, lo ideal es asistir a clases donde se ofrezcan métodos correctos y claros de cómo meditar de la mano de maestr@s cualificad@s. La meditación no es tan difícil como puede parecer si mantenemos una actitud abierta, como un niño dispuesto a aprender a caminar. Cada intento, cada pequeño paso cuenta.
Cómo comenzar. ¡Vamos allá!
En el apéndice del libro Cómo transformar tu vida (puedes descargarte el eBook gratis en comotransformartuvida.com hay un capítulo titulado ¿Qué es la meditación?, y específicamente un apartado Cómo comenzar a meditar. Ahí puedes encontrar una explicación perfecta de los primeros pasos a seguir y cómo empezar con una meditación en la respiración. Aunque sea una meditación sencilla, los efectos son muy beneficiosos. Solo concentrándote en la respiración puedes relajarte y hacer que desaparezcan la ansiedad y el estrés.
El autor, Gueshe Kelsang Gyatso, es un meditador completamente cualificado que pasó muchísimos años haciendo retiros de meditación en el Tíbet, la India y luego en Occidente. Gracias a su experiencia en la práctica de la meditación, a la gran sabiduría que ha adquirido confiando en las enseñanzas de su maestro Kyabyhe Triyhang Rimpoché, que a su vez las recibió de su maestro y así en un linaje ininterrumpido hasta llegar a Buda, y sus esfuerzos por comprender las exigencias de nuestra vida moderna, ha preparado una presentación tan especial que miles de occidentales distraídos han encontrado todo lo que necesitan saber para tener éxito en la meditación y para transformar las dificultades de su vida en oportunidades para mejorar. Si realmente quieres empezar a meditar y a "transformar tu vida", una de las mejores cosas que puedes hacer es consultar este capítulo.
Paso Uno ~ Sentarse
Lo primero es sentarse, es decir, parar de hacer cosas externas para disponerse a mirar hacia el interior. Para ello es bueno encontrar un lugar tranquilo donde sepas que no te van a interrumpir. Esto incluye, encontrar la fuerza de voluntad para desactivar todos esos artilugios que continuamente nos distraen. (Ya sabes a qué nos referimos :-) Una vez que nos sentimos cómodos y dispuestos a parar de interesarnos por los asuntos externos, nos colocamos en la postura correcta: ponemos la espalda recta pero no tensa, nivelamos los hombros, dejamos descansar las manos en nuestro regazo, separamos los codos del cuerpo, inclinamos la cabeza ligeramente hacia adelante y cerramos parcialmente los ojos de modo que permita que un poco de luz entre a través de las pestañas. Inclinamos la cabeza ligeramente hacia adelante y ponemos la lengua sobre la raíz de los dientes superiores, el paladar, para evitar un exceso de salivación. Esta postura se puede poner sentado en una silla o sentado sobre un cojín con las piernas cruzadas. Cada parte de la postura tiene su función específica pero lo más importante es que nos sintamos cómodos para que la postura nos ayude a concentrarnos.
(Por cierto, la gente a veces pregunta si es buena idea meditar acostados. Con experiencia, se puede meditar incluso durante el sueño, pero a menos que tengamos un gran poder de concentración, lo más probable es que simplemente nos quedemos dormidos :-)
Paso Dos ~ Relajar el cuerpo
Como nuestra vida suele estar tan llena de estrés, a menudo acumulamos todo tipo de tensiones en nuestro cuerpo. Por esto es muy útil dedicar unos momentos a relajar el cuerpo de forma consciente. Con el tiempo este paso será cada vez menos necesario ya que uno de los efectos de la concentración es mejorar nuestra flexibilidad física. Podemos ir repasando el cuerpo y e ir observando cada una de sus partes empezando por la coronilla y bajando hasta la planta de los pies. Dejamos que todo el cansancio y la tensión desaparezca e imaginamos que nuestro cuerpo se vuelve ingrávido como una pluma al viento, claro y transparente como si estuviera hecho de luz. Nos sentimos tan cómodos que parece que no estamos ahí.
Paso Tres ~ Motivación
Antes de llevar nuestra atención a la respiración o a cualquier otro objeto de meditación, es muy importante generar una buena motivación. Para ello es muy útil pensar brevemente sobre lo que estamos haciendo y por qué. Los beneficios de la meditación son probablemente infinitos, así que puedes elegir uno o dos; aquellos que te motiven más. Por ejemplo: Con esta meditación mi mente se volverá más lúcida y clara, podré mejorar mis buenas cualidades y aprender a disfrutar de paz interior y felicidad. De este modo, tendré cada vez mayor capacidad de ayudar a los demás. Así que durante los próximos 5 o 10 o.... minutos, me voy a concentrar solo en la meditación; todo lo demás puede esperar.
A veces pensamos que no podemos meditar, que no tenemos concentración, pero realmente, lo que más nos falta es suficiente energía y motivación. Cuando algo o alguien nos interesa... lo sostenemos en la mente con muchísima más facilidad, ¿no es cierto?
Gueshe Kelsang enseña lo que debemos hacer "intentamos ser conscientes de la sensación que produce el aire al entrar y salir por la nariz". A medida que respiramos, y sin pretender controlar el proceso natural de la respiración, nos iremos haciendo cada vez más conscientes de las sensaciones que produce el movimiento del aire a su paso por nuestro orificios nasales: de frescor al entrar y de más calor y humedad al salir. Sólo eso. Una vez que aparece esta sensación a nuestra consciencia, hemos encontrado el objeto de meditación. "Esta sensación es nuestro objeto de meditación. Nos concentramos en él e intentamos olvidar todo lo demás" .
Ahora, durante los próximos 5 minutos solo tenemos dos cosas que hacer :
( 1 ) No olvidarnos de la sensación de la respiración, nuestro objeto de meditación -lo que implica resistir la tentación de seguir a otros pensamientos-, (2) Cuando nos olvidemos de la respiración y nos demos cuenta de que nuestra mente se ha ido a otros pensamientos, que está divagando... suavemente pero con firmeza volvemos a llevarla hacia la respiración.
"Repetimos este ejercicio tantas veces como sea necesario hasta que la mente se concentre en la respiración". No importa cuántas veces tengamos que sacar a nuestra mente de los pensamientos que van surgiendo sin control para hacerla regresar a la respiración. Cada vez que hagamos esto, estamos entrenando nuestra atención y nuestra capacidad de concentrarnos. Es decir, estamos meditando.
Lo ideal es que llegue un momento en que de la sensación de que tu mente se ha fundido totalmente con la sensación de la respiración, como si la mente y la respiración se hubieran convertido en una única cosa, como agua que se disuelve en agua.
Paso Cinco ~ Conclusión y dedicación
Si hemos seguido las instrucciones, paso a paso, "... nuestras distracciones irán disminuyendo y experimentaremos una sensación de serenidad y relajación. Nuestra mente se volverá lúcida y espaciosa, y nos sentiremos restablecidos".
Antes de surgir de la meditación, observa la sensación de paz que estás experimentando e intenta guardarla en la memoria como si fuera un lugar al que poder regresar en el futuro, cuando lo necesites, cuando quieras. Debemos salir de la meditación con suavidad y tomando la determinación de llevarnos esta paz que hemos creado a nuestro día a día, para que este sentimiento de "felicidad y satisfacción nos ayude a resolver los problemas de la vida diaria"
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Aprovecha las clases y las actividades que el Centro de Meditación Kadampa organizar en Barcelona (C/ Girona 102, BCN), Montserrat (Sant Salvador de Guardiola) y otras poblaciones como Igualada, Manresa, Martorell, Montgat, Sabadell, Sant Cugat, Sant Joan Despí, Tarragona, Terrassa y Vilanova i la Geltrú; meditarabcn.org








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