Viajeros espirituales

VIAJEROS ESPIRITUALES

En realidad, este mundo no es nuestro hogar. No somos más que viajeros que estamos de paso. 

Llegamos de nuestra vida anterior y dentro de unos años, o incluso pocos días, viajaremos a nuestra próxima vida. Entramos en este mundo solos y con las manos vacías, y nos iremos del mismo modo. Todo lo que hayamos acumulado, incluyendo nuestro cuerpo, se quedará atrás. Lo único que podemos llevarnos de una vida a otra son las huellas de las acciones virtuosas y perjudiciales que hayamos realizado. Si ignoramos la muerte, echaremos a perder nuestra vida luchando por cosas que tendremos que dejar atrás y cometiendo acciones perjudiciales para conseguirlas, y nos veremos obligados a viajar a nuestra próxima vida sin otro equipaje que la pesada carga del karma negativo.



En cambio, si nuestro modo de vida se basa en una percepción realista de nuestra mortalidad, consideraremos que el desarrollo espiritual es mucho más importante que los logros mundanos y que el tiempo que permanezcamos en este mundo es una oportunidad para cultivar mentes virtuosas, como la paciencia, el amor, la compasión y la sabiduría. Motivados por estas mentes virtuosas, realizaremos acciones positivas y crearemos la causa de nuestra felicidad futura. Cuando vayamos a morir lo haremos sin miedo ni arrepentimiento porque nuestra mente tendrá la fortaleza del karma que habremos acumulado. 

Los maestros kadampas afirman que no sirve de nada tener miedo a la muerte cuando
estamos a punto de morir, sino que debemos hacerlo cuando todavía somos jóvenes. Sin embargo, la mayoría de las personas hace justo lo contrario. Durante su juventud piensan: "No me voy a morir" y se comportan de manera imprudente si preocuparse de la muerte, pero cuando esta llega, se sienten aterrorizados. 
Si generamos miedo a la muerte ahora, llenaremos nuestra vida de significado realizando acciones virtuosas y evitando las perjudiciales, y de este modo crearemos la causa para obtener un renacimiento afortunado. Cuando llegue el momento de nuestra muerte, nos sentiremos como un niño que llega a casa de sus padres y moriremos de manera gozosa y sin miedo. 

Seremos como Longdol Lama, un maestro budista tibetano que murió a una edad muy avanzada. Cuando llegó el momento de su muerte, se sentía feliz. La gente le preguntó porqué estaba tan contento y él respondió: "Si me muero esta mañana, renaceré esta misma tarde en una tierra pura y mi próxima vida será muy superior a esta". Longdol Lama se había preparado bien para la muerte e incluso había elegido el lugar de su propio renacimiento. Si utilizamos nuestra vida para dedicarnos con pureza a la práctica espiritual, podremos hacer lo mismo. 
Gueshe Kelsang Gyatso
Editorial Tharpa (En la página de la editorial puedes leer la introducción). Disponible también en eBook
(Título original: Living Meaningfully, Dying Joyfully. Editado por primera vez en 1999)

Para aprender más:
Taller + Retiro urbano: 'Una vida con significado, una muerte gozosa' 
Taller (sábado 21 octubre) + Retiro urbano (sábado 28 octubre)
Lugar: Centro de meditación kadampa de Barcelona 

C/ Girona 102, Barcelona  

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