Retiro de Lamrim en el KMC Mahakaruna. 4.
Seguimos reduciendo la estimación propia.
Al igual que yo,
todos los maternales seres están hundidos
en el océano del samsara.
Imagina que, en medio de una confrontación con tu pareja, con tu ex, con tu amig@, con tu jefe, con tu hija o tu hijo, en vez de reaccionar a la defensiva (a la defensa de tu estimación propia) permaneces inmóvil por un momento,
no como una piedra o un tronco,
sino que te paras (no reaccionas) y contemplas cómo, al igual que tú, esa persona que tienes delante, alterada, sufriendo, está hundida en el océano del samsara.
Al igual que tú,
tú y ella en el mismo barco,
en la misma experiencia kármica de confusión y sufrimiento.
Imagina que contemplas su sufrimiento
y dejas que se te parta el corazón.
(Como un mantra, lo repite Rabjor una y otra vez:
no tengas miedo
y deja que se te parta el corazón).
Y dejas que te salten las lágrimas
(hacia fuera o hacia dentro, da igual).
Y le das la mano y la abrazas
(sólo mentalmente, si no parece ser el momento apropiado en el guión).
Y suplicas, a quienes te pueden oír:
Bendecidme, para que me adiestre en la bodichita
y pueda liberar pronto
a todos los seres.
Seguimos reduciendo la estimación propia, la base de todo nuestro sufrimiento.


Comentarios
Publicar un comentario