Retiro de Lamrim en el KMC Mahakaruna. 1.
Jueves, 21 de abril de 2011.
Acuden unas 30 personas a pasar sus vacaciones de semana santa en un retiro de meditación.
Se trata del segundo retiro en esta casa recién adquirida (aún, prácticamente, enteramente del banco, ya sabéis cómo funcionan estas cosas de las hipotecas), en gran parte en obras y en el inicio del proyecto.
Nadie lo diría.
Comienza el retiro y lo que podría parecer a primera vista como un entorno quizás frío, a ratos incómodo, no en las más perfectas condiciones del confort del primer mundo,
cambia radicalmente de apariencia.
Comienza el retiro del lamrim con instrucciones sobre la preciosa existencia humana
y, junto a la experiencia interna de la meditación, no puedes dejar de apreciar el ambiente cálido y acogedor de la gompa, la leña crepitando en la chimenea, la comida abundante y caliente, la calidez amorosa que te envuelve, el entorno perfecto.
Alguien se ha ocupado de introducir leña en las chimeneas de la gompa y del comedor; alguien ha cortado verduras y ha cocinado comida caliente para treinta personas; alguien ha puesto las mesas, ha preparado las habitaciones, ha dado forma a una preciosa, inspiradora gompa donde estudiar, contemplar y meditar.
Y los budas hacen su trabajo, como siempre.
Y en este entorno perfecto (en esta tierra pura), es fácil abrirse a las bendiciones de los budas.
Colaborar en el trabajo voluntario es una pequeña manera de devolver el inmenso regalo que recibimos de la bondad de todos los seres.
Ya en la primera sesión introductoria no resulta difícil apreciar y meditar en la bondad de todos los seres. Y en esta preciosa, valiosa existencia humana que nos da la oportunidad
de abandonar la confusión negativa y egocéntrica, sufriente,
y de liberarnos de todo el dolor
y de las apariencias equívocas.
Ya en el principio de la primera sesión, cuando suena la oración liberadora,
y sin esfuerzo,
sientes que la bondad de todos los seres y las bendiciones de los budas te han conducido a donde estás, a esta tierra pura, de la mano del dharma.
Y no es difícil refugiarse (suplicas que para siempre) en las tres joyas.
El KMC Mahakaruna de Barcelona sigue haciéndose y creciendo un poco más cada día.
Ahora, regalándonos un poco más de dharma, de la sangha y de las bendiciones de los budas,
en este retiro de lamrim.
Acuden unas 30 personas a pasar sus vacaciones de semana santa en un retiro de meditación.
Se trata del segundo retiro en esta casa recién adquirida (aún, prácticamente, enteramente del banco, ya sabéis cómo funcionan estas cosas de las hipotecas), en gran parte en obras y en el inicio del proyecto.
Nadie lo diría.
Comienza el retiro y lo que podría parecer a primera vista como un entorno quizás frío, a ratos incómodo, no en las más perfectas condiciones del confort del primer mundo,
cambia radicalmente de apariencia.
Comienza el retiro del lamrim con instrucciones sobre la preciosa existencia humana
y, junto a la experiencia interna de la meditación, no puedes dejar de apreciar el ambiente cálido y acogedor de la gompa, la leña crepitando en la chimenea, la comida abundante y caliente, la calidez amorosa que te envuelve, el entorno perfecto.
Alguien se ha ocupado de introducir leña en las chimeneas de la gompa y del comedor; alguien ha cortado verduras y ha cocinado comida caliente para treinta personas; alguien ha puesto las mesas, ha preparado las habitaciones, ha dado forma a una preciosa, inspiradora gompa donde estudiar, contemplar y meditar.
Y los budas hacen su trabajo, como siempre.
Y en este entorno perfecto (en esta tierra pura), es fácil abrirse a las bendiciones de los budas.
Colaborar en el trabajo voluntario es una pequeña manera de devolver el inmenso regalo que recibimos de la bondad de todos los seres.
Ya en la primera sesión introductoria no resulta difícil apreciar y meditar en la bondad de todos los seres. Y en esta preciosa, valiosa existencia humana que nos da la oportunidad
de abandonar la confusión negativa y egocéntrica, sufriente,
y de liberarnos de todo el dolor
y de las apariencias equívocas.
Ya en el principio de la primera sesión, cuando suena la oración liberadora,
y sin esfuerzo,
sientes que la bondad de todos los seres y las bendiciones de los budas te han conducido a donde estás, a esta tierra pura, de la mano del dharma.
Y no es difícil refugiarse (suplicas que para siempre) en las tres joyas.
El KMC Mahakaruna de Barcelona sigue haciéndose y creciendo un poco más cada día.
Ahora, regalándonos un poco más de dharma, de la sangha y de las bendiciones de los budas,
en este retiro de lamrim.


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